El juez de control determinó que Uriel “N” permanecerá en prisión preventiva justificada y estableció un plazo de dos meses para la investigación complementaria.
El sujeto fue detenido el pasado 4 de noviembre de 2025 en calles del Centro Histórico de la Ciudad de México, tras denuncias de varias mujeres, incluida la mandataria, quienes solicitaron apoyo de la policía. La detención se efectuó en Paseo de la Condesa, luego de que una joven de 25 años reportara un incidente.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC CDMX) informó que, de acuerdo con las primeras indagatorias, el detenido podría estar relacionado con otros hechos en las calles Bolívar y Tacuba, además del incidente que involucró a la presidenta.
Uriel “N” quedó a disposición del Ministerio Público, mientras continúan las investigaciones sobre los distintos casos que se le atribuyen y vinculan a proceso a este agresor.

El personal policial desplegó un dispositivo de búsqueda y localizó a Uriel Rivera en Paseo de la Condesa, y lo vinculan a proceso a agresor al lograr su captura ese mismo día, aunque ya se había hecho famoso su rostro debido a que se registró en video la agresión a Claudia Sheinbaum.
La investigación detalló que Rivera, de treinta y tres años, tuvo conductas similares con al menos otra mujer en la misma área durante la jornada, lo que muestra un patrón de actos contra personas del sexo femenino en el entorno del Centro Histórico. Claudia Sheinbaum indicó que el individuo presentaba signos de embriaguez cuando fue ubicado y que no se detuvo tras los primeros incidentes, sino que continuó deambulando y repitiendo el acoso.
Reacción del gobierno y llamado a la civilidad tras vincular a proceso a agresor
El vocero presidencial condenó los hechos y subrayó que “ninguna diferencia política justifica la violencia”. Por su parte, la presidenta Sheinbaum pidió no politizar el caso y reafirmó su compromiso con la paz y el respeto institucional.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México reiteró que se aplicará todo el peso de la ley contra quienes atenten contra la integridad de servidores públicos, sin importar su cargo o filiación.

El suceso detonó mensajes de solidaridad hacia Sheinbaum desde colectivos feministas y legisladores, enfatizando que el acoso sexual es un delito y recalcando la importancia de realizar castigos a quienes lo cometan.
