“México no se arrodilla ni se vende”: Sheinbaum lanza mensaje de soberanía en aniversario de la Constitución
En el marco de la conmemoración por los 109 años de la promulgación de la Constitución de 1917, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó con firmeza que “México no se arrodilla ni se vende”, al subrayar que el país mantiene una postura de soberanía, dignidad e independencia frente a cualquier presión externa.
Durante el acto oficial destacó que la Constitución es el pilar que garantiza los derechos del pueblo mexicano y la base del proyecto de nación que hoy encabeza su gobierno. En su mensaje, señaló que el espíritu constitucional sigue vigente y guía las decisiones políticas, económicas y sociales del país.
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Sheinbaum ha suspendido su conferencia matutina de este jueves para concentrar la atención mediática en la ceremonia por el aniversario de la Carta Magna, donde ha resaltado que las mas de 20 reformas promovidas por la cuarta transformación en la actual legislatura -detonadas a partir del plan C de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador- buscan recuperar el sentido social de la Constitución promulgada en 1917. “La cuarta transformación ha recuperado en mucho su esencia”, ha afirmado Sheinbaum después de hacer una crítica directa a las reformas aprobadas por los gobiernos del PRI y del PAN entre 1982 y 2018, “los 36 años de la larga noche neoliberal”.
Defensa de la soberanía nacional :México no se arrodilla ni se vende
La mandataria recalcó que México es una nación libre y democrática que decide su rumbo sin someterse a intereses ajenos. “Nuestra historia nos enseñó que la dignidad no se negocia”, expresó, al tiempo que recordó las luchas sociales que dieron origen a la Carta Magna y recalco “México no se arrodilla ni se vende”.
Sheinbaum enfatizó que su administración seguirá defendiendo los recursos nacionales, la independencia política y el bienestar de la población, siempre bajo el marco constitucional.
También señaló que, durante 36 años de neoliberalismo, el país vivió un modelo “excluyente y corrupto”, en el que reformas entreguistas beneficiaron a minorías mientras millones de ciudadanos quedaron relegados. Entre los activos nacionalizados que se vendieron se incluyen minas, bancos, tierras, concesiones de ferrocarriles, puertos, aeropuertos e incluso cárceles.

