El Gobierno de Estados Unidos activó su Equipo Regional de Respuesta y Asistencia en Casos de Desastre (DART, por sus siglas en inglés) para atender las graves consecuencias provocadas por el huracán Melissa en varios países del Caribe.
Según informó el Departamento de Estado, el grupo, integrado por “docenas” de especialistas, encabeza las labores de respuesta humanitaria con el objetivo de evaluar los daños sobre el terreno, determinar las necesidades más urgentes y coordinar la entrega de ayuda a las comunidades afectadas en Jamaica, Haití, las Bahamas y Cuba.
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Acción inmediata de emergencia ante huracán Melissa
Según los primeros reportes, Melissa provocó fuertes inundaciones, cortes eléctricos masivos y destrucción de viviendas costeras, mientras continúa desplazándose hacia el norte con vientos sostenidos de más de 240 km/h. Autoridades locales han declarado estados de emergencia en al menos cinco territorios insulares.

El presidente de Estados Unidos expresó su solidaridad con las naciones caribeñas y anunció que su país “está preparado para brindar toda la ayuda necesaria”. Organismos internacionales como la Cruz Roja y la ONU también movilizan recursos ante el impacto del huracán, considerado uno de los más potentes de la temporada 2025.
Los meteorólogos advierten que Melissa podría seguir fortaleciéndose en las próximas horas, por lo que recomiendan mantenerse informados y seguir las indicaciones de los sistemas de protección civil.
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El huracán Melissa nos recuerda, una vez más, la fuerza impredecible de la naturaleza y la urgencia de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta ante desastres. Más allá de la ayuda inmediata, es necesario que los gobiernos del Caribe y América trabajen juntos en estrategias de resiliencia climática. No se trata solo de reconstruir lo perdido, sino de prepararnos mejor para lo que viene. Cada temporada, el clima nos da una lección que no podemos seguir ignorando.
