En los últimos años, distintos organismos internacionales han encendido las alarmas por el incremento acelerado en el consumo de alimentos ultraprocesados, un fenómeno que ya es considerado una amenaza global para la salud pública. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la ingesta de este tipo de productos ha crecido de manera sostenida, especialmente en jóvenes y niños, lo que ha derivado en un aumento de enfermedades crónicas.
En The Lancet detalla las conclusiones de 43 científicos sobre esta problemática. Las advertencias sobre enfermedades crónicas y la necesidad de regulaciones más estrictas.
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Los resultados de diversas encuestas nacionales, reportados en la serie, ilustran el aumento constante de la participación de estos productos en la dieta. Así, el documento ofrece datos que muestran cómo el porcentaje calórico proveniente de ultraprocesados pasó en los últimos 30 años del 11% al 32% en España y del 4% al 10% en China.
Como números representativos de la región de Latinoamérica, los valores de México y Brasil aumentaron del 10% al 23% en el mismo período de tiempo. Por otro lado, en Estados Unidos y el Reino Unido se supera el 50% desde hace veinte años.

¿Qué son los alimentos ultraprocesados y por qué preocupan?
Los ultraprocesados son productos fabricados industrialmente con ingredientes artificiales, altos niveles de sodio, azúcares añadidos, grasas saturadas y aditivos que buscan potenciar sabor y textura. Entre ellos se encuentran refrescos, frituras, cereales azucarados, comida rápida, embutidos y postres empaquetados.
Expertos advierten que estos productos generan saciedad engañosa, afectan el metabolismo y pueden alterar el sistema digestivo, contribuyendo al desarrollo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardíacas.
En el plano individual, la exposición generalizada a ultraprocesados se asocia a desequilibrios nutricionales graves, exceso de calorías, grasas y azúcares y menor presencia de componentes protectores como fibras o proteínas. La serie reúne evidencia de 104 estudios de seguimiento prolongado, de los cuales 92 vinculan mayor consumo de productos ultraprocesados con problemas como obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y mayor mortalidad prematura.
Según los datos publicados por The Lancet, los ultraprocesados aumentan el riesgo de diabetes tipo 2 en un 25% y el de sobrepeso u obesidad en un 21%, mientras la mortalidad total y por enfermedades cardiovasculares crece en un 18% en ambas categorías cuando se priorizan estos productos en la dieta. También se observó un impacto en la salud mental, ya que estos alimentos dañinos mostraron un incremento de las posibilidades de desarrollar depresión de un 23%.
