Portugal le saca la vuelta a la altura de CDMX: cambiará su llegada para evitar el desgaste
La selección de Portugal ha decidido modificar su plan de viaje rumbo a México y no aterrizará directamente en la Ciudad de México, una decisión estratégica tomada para evitar los efectos de la altitud que caracteriza a la capital del país.
De acuerdo con reportes cercanos al equipo luso, el avión que transporta a la selección llegará primero a otra ciudad con menor altura sobre el nivel del mar, donde los jugadores podrán adaptarse mejor antes de trasladarse a la sede del partido.
LEE TAMBIEN :Trump lanza advertencia a Irán: sugiere no asistir al Mundial 2026 “por su propia seguridad”
El partido entre la Selección Mexicana y Portugal está programado para el sábado 28 de marzo por la tarde (tiempo de México), pero el equipo visitante tiene prevista toda una preparación previa dado que llegarán a la Ciudad de México con varios días de anticipación.
Los portugueses llegan este martes a territorio mexicano, para el juego del sábado en la reinauguración del Estadio Azteca.
Una decisión para cuidar el rendimiento del equipo de Portugal
La Ciudad de México se encuentra a más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, una condición que suele afectar el rendimiento físico de equipos que no están acostumbrados a jugar en esas condiciones.
Por esa razón, el cuerpo técnico de Portugal habría decidido evitar una llegada directa, buscando reducir el impacto que puede provocar la altitud en la resistencia y recuperación de los futbolistas.
Especialistas en preparación deportiva han señalado que la falta de adaptación puede provocar fatiga, dificultad para respirar y menor capacidad aeróbica, algo que podría influir en el desempeño durante el encuentro.
El conjunto lusitano tiene previsto primero arribar a Cancún, Quintana Roo, para hospedarse en el complejo turístico de Mayakoba Country Club, que cuenta con una cancha que cumple con las medidas reglamentarias de la FIFA y posee un césped aprobado por el máximo organismo del futbol.
El Mayakoba fue elegido por la Selección de Uruguay como sede de entrenamiento para la próxima Copa del Mundo; por ello, la visita de Portugal servirá como ensayo previo a la justa veraniega.
