El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue el primer galardonado con el Premio FIFA de la Paz, un reconocimiento que la federación internacional anunció en noviembre para destacar acciones excepcionales en favor de la paz y la cooperación.
La ceremonia se llevó a cabo en Washington, coincidiendo con el sorteo del Mundial 2026, y contó con la presencia de líderes de los países anfitriones, incluido la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark.
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Un reconocimiento que busca destacar a figuras internacionales que hayan impulsado iniciativas de reconciliación, diálogo y unión a través del deporte. La ceremonia se llevó a cabo en Zúrich, donde Trump recibió el galardón en medio de un ambiente cargado de expectativa mediática.
Un premio que marca un precedente :Donald Trump
El Premio FIFA de la Paz 2025 fue creado con el objetivo de reconocer esfuerzos globales que utilicen al futbol como una herramienta para promover la estabilidad social y disminuir conflictos. De acuerdo con la organización, Trump fue elegido por su “participación e influencia en acuerdos que facilitaron eventos deportivos internacionales y proyectos de infraestructura destinados a comunidades vulnerables”.
Aunque la designación ha generado opiniones divididas, FIFA aseguró que la decisión se tomó después de una revisión exhaustiva por parte de un panel de especialistas en diplomacia deportiva. La institución destacó la importancia de visibilizar iniciativas que vinculen al deporte con la creación de espacios de convivencia.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA explicó que el galardón busca reconocer a personas que promuevan la reconciliación, la colaboración internacional y la resolución pacífica de conflictos, aunque en esta primera edición la elección generó polémica debido al historial político del galardonado.
Durante su discurso de aceptación, Trump resaltó la importancia del deporte como instrumento de unidad y colaboración entre naciones, y agradeció a la FIFA por la distinción, calificándola como “un honor histórico”.
A pesar de las críticas, la FIFA sostuvo que el objetivo del premio es resaltar la capacidad del deporte para fomentar la paz y que, en el futuro, se evaluarán distintos candidatos con aportes significativos a la cooperación global y la resolución de conflicto

